Acerca de esto, el Programa de Biología de “la universidad rural y agropecuaria de Colombia, Unisarc” firmó un convenio interinstitucional con esta entidad con el objetivo de realizar la clasificación taxonómica de artrópodos, reptiles y mamiferos existentes en el lugar y fortalecer la investigación en materia de conservación de la biodiversidad que le permitirá a los estudiantes de la institución educativa realizar sus pasantías.

Mapa en alto relieve del Quindìo

En el Mariposario, los visitantes pueden interactuar con varias especies de mariposas
Historia
El Jardín como centro de investigación científica y educación ambiental, fue fundado en 1978 por Alberto Gómez Mejía con la activa participación de miembros de la Organización OIKOS, profesores de la Universidad del Quindío e integrantes del Club de Jardinería de Armenia, atendiendo la sugerencia que le había hecho el Profesor Jesús M. Idrobo en 1975. Adquirió su personería jurídica en 1979.
Posteriormente la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ) le entregó en comodato al Jardín ocho hectáreas de bosque natural ubicado en las inmediaciones de Filandia y Circasia, que hacen parte de la Reserva Forestal de Bremen, y la Sociedad Bosquinsa S.A. hizo lo propio con dos hectáreas adicionales adyacentes. En 1988 se suscribió un convenio de cooperación con la Universidad del Quindío, que fue aprobado el 25 de octubre de ese año (Acta No. 007 del Consejo Superior).

La visita es guiada por profesionales o estudiantes de carreras afines al Medio Ambiente. En la foto el guìa con algunos estudiantes del programa de Biología de Unisarc

El grupo de estudiantes del Programa de Biología de Unsarc, acompañados por su directora Luz Elena Muñoz Arroyave. La institución educativa y el Jardín Botánico del Quindío firmaron un convenio interinstitucional para fortalecer el componente investigativo
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En 1989, con los aportes del Departamento Nacional de Planeación, a través de la CRQ, del Departamento del Quindío, del Comité Departamental de Cafeteros y del Municipio de Calarcá –que ascendieron a $58 millones (equivalentes entonces a US $ 150.000, aprox.)– se adquirió en el municipio de Calarcá un reducto de bosque natural, en donde se encuentra la sede principal de la entidad. El famoso arquitecto Simón Vélez donó los diseños estructurales de la construcción, y se iniciaron en 1990 los trabajos, con la decidida colaboración de la Alcaldesa de Calarcá, Ruby García Tobón y de la Sociedad de Mejoras Públicas, presidida por Ignacio Salgado.
En 1998, el Ministerio del Medio Ambiente aprobó a través del Fondo Nacional Ambiental con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo una partida de $251 millones y posteriormente se cumplió una segunda fase que ascendió a $298 millones. Y el Fondo para la reconstrucción y desarrollo del Quindío, FOREC, autorizó en 2000 una partida de $405 millones, que se ejecutó casi en su totalidad.

El laberinto es uno de los atractivos del Jardín Botánico del Quindío
El Jardín fue abierto al público el 16 de diciembre de 2000 y desde entonces ha ejercido un verdadero liderazgo en el Ecoturismo regional. Gracias al apoyo de la ciudadanía y a la colaboración de muchas personas y entidades, que sería muy prolijo citar aquí, el Jardín se auto sostiene y ha cumplido importantes tareas de asesoría en otros lugares del país en las materias que son su especialidad.
Control a tintorerías en Dosquebradas
Mediante la intervención en cerca de 20 tintorerías del municipio de Dosquebradas, la empresa Serviciudad desarrolla un proyecto de reducción de contaminación hídrica por utilización de químicos y otros elementos que son arrojados a las quebradas del municipio.

Lo que buscan es la reducción de contaminación hídrica de cerca de 20 tintorerías ubicadas en esta localidad risaraldense
Así lo dio a conocer el subgerente técnico de la entidad, Julián Arias Gutiérrez quien informó que mediante visitas técnicas a estos establecimientos y capacitaciones al personal se busca modificar el tipo de elementos contaminantes utilizados para procesar las prendas tales como la piedra pómez, los fenoles, el cobre y algunos químicos que eran posteriormente vertidos en las fuentes hídricas, de acuerdo a los datos encontrados en estas empresas.
Explicó que por tal motivo y por voluntad de la alcaldesa Luz Ensueño Betancur Botero se pretende contribuir con la conservación del medio ambiente y preservar las quebradas del Municipio, así como incrementar la conciencia ambiental y la responsabilidad social de las empresas.
El funcionario resaltó que las capacitaciones, el acompañamiento y el control que realiza Serviciudad a dichas industrias desde hace dos meses ya ha arrojado resultados positivos. De esta forma se reveló que el uso de la piedra pómez generaba anteriormente hasta 400 kilogramos mensuales de piedrilla, pero se logró reducir a 163 kilogramos mensuales, con una disminución del contaminante en un 40.75 %.
“Con los análisis de laboratorio se demostró que los vertimientos generados en estas áreas productivas se pueden clasificar como de concentración baja, o sea sin contaminante”, manifestó Arias Gutiérrez.
Dentro de las modificaciones que estas empresas han realizado en sus procesos se encuentran el uso de los colorantes químicos a las tintas biodegradables, también se cambió la utilización de la piedra pómez por una enzima, lo cual redujo los residuos sólidos generados.
Ecosistemas marinos de Colombia perjudicados con producción de coca y heroína
El secretario ejecutivo de la Comisión Colombiana del Océano, el capitán Julián Augusto Reina, aseguró a periodistas que el narcotráfico está afectando indirectamente a las desembocaduras de los ríos en el Atlántico y el Pacífico.
Indicó que los químicos que se usan para el procesamiento de drogas en Colombia están llegando a las áreas marítimas y generando impactos graves a los ecosistemas.
"Las aguas residuales, principalmente de las ciudades, son el mayor contaminante junto con los residuos químicos de la agroindustria y en nuestro caso específico los químicos que se utilizan para la producción de drogas ilícitas", dijo Reina.
Agregó que se están afectando ecosistemas completos, "peces, crustáceos y hay afectaciones también sobre manglares o sobre corales, que son los principales ecosistemas marino costeros que vienen a defender las partes de la costa de los cambios climáticos y el avance de grandes olas".
El encargado de la Comisión Colombiana del Océano señaló que, además del impacto directo sobre los ecosistemas marinos, esa contaminación también puede afectar el desarrollo de investigaciones.
"A partir de las esponjas marinas y otros organismos se están haciendo investigaciones para producir drogas que puedan servir a diferentes enfermedades complejas como el sida y el cáncer", explicó Reina.
Colombia tiene 928.600 kilómetros cuadrados de territorio marítimo, equivalentes al 48 por ciento del territorio nacional, y 3.100 kilómetros de costa con salida a los dos océanos más grandes del mundo: el Pacífico y el Atlántico.
Los elementos químicos que son desechados a las cuencas de los ríos tras la producción de cocaína y heroína están generando un gran impacto en los ecosistemas marinos de Colombia, aseguraron este lunes expertos durante la celebración del Día Mundial de los Océanos.
Tomada de el espectador.com